
Todo en el Universo y también nuestra vida se rige por Leyes o Programas y nosotros los conozcamos o no vivimos con el resultado de como los aplicamos en nuestra vida.
La abundancia o la escasez que se manifiesta en tu vida, empieza creándose en tu mente.
La abundancia también obedece a una serie de principios o Leyes
-Ley de la creación. Todo lo que existe y lo que existirá se crea dos veces, la primera en la mente de la persona que cree que algo distinto a lo conocido puede existir y la segunda en la realidad.
Es decir, pasamos del mundo de las ideas al mundo real. Pero todo comienza en el mundo de las ideas (inmaterial) y después hacemos los pasos necesarios para convertirlas en realidad en el mundo físico (material).
Y si sabemos que cada pensamiento es un pronóstico del futuro, es un destino al que llegar ¿por qué pensar en aquello que deseamos evitar? y no pensar y ocupar nuestro pensamiento con lo que nos gusta vivir.
Nuestra única limitación son las propias leyes naturales. Y nosotros mismos somos a menudo nuestra propia limitación, al no permitirnos soñar, o pensar que es una pérdida de tiempo. Acostumbrémonos a escuchar los deseos de nuestro corazón, la sabiduría de nuestro corazón y dejemos que marque nuestra dirección en la vida.
-Ley de la vibración. Vivimos en un universo que está fundamentalmente vacío. Tus pensamientos y tus emociones afectan a la materia.
La ecuación de esta energía sutil y poderosa y que le da forma a la materia es la siguiente:
Yo pienso, Yo Siento, Yo Hablo, se traduce para el universo como Yo Vibro.
Al final el resultado de esta ecuación se transformara en las pulsaciones que emite tu corazón. Tu corazón no late de la misma manera si te sientes feliz y relajado que si te sientes triste y deprimido.
Lo que piensas emite un sentimiento, este sentimiento te hará decir ciertas palabras, tus palabras son decretos y vibraciones que plasmas en tu universo.
El universo responde siempre, en silencio, sin juzgar, simplemente recibe tus vibraciones que emite tu corazón y las devuelve a ti multiplicadas. Ya que el universo es abundante y solo sabe dar.
-Ley del equilibrio. Cualquier acción en la vida tiende a quedar equilibrada. Si llenas tu vida de acciones positivas la vida para compensar el desequilibrio te devolverá más experiencias positivas. Es algo implícito en el mantenimiento del equilibrio en el Universo, es el equilibrio de la balanza. De la misma manera que si siembro viento recogeré tempestades, si quiero recibir tengo que empezar dando. Pero no doy para recibir, doy porque soy abundante.
Una de las principales formas de recibir aquello que tanto deseamos, es ayudando a otros a conseguir lo que tanto desean. Recibimos de acuerdo a lo que damos cuando lo hacemos desde el corazón y de forma incondicional y con la mejor de las intenciones, entonces la energía del Universo fluye hacia nosotros con total libertad, llenando con amor, alegría y abundancia todo nuestro entorno.
– La ley del orden: SER-HACER-TENER. Una disparidad grande entre lo que eres y lo que tienes no se puede sostener durante mucho tiempo.
Una gran mayoría de personas primero se plantean lo que quieren tener y se ponen a hacer lo necesario para conseguirlo y se olvidan del Ser.
Lo que ocurre que hemos invertido el orden, y el orden de los factores en este caso altera el producto. Ocurre que desde pequeños hemos asumido la creencia de que “cuando quiero tener algo necesito hacer lo que sea necesario para conseguirlo, y así poder hacer todo lo que quiero, lo que me gusta y que deseo, y cuando eso suceda podré ser feliz».
Si primeramente comienzo por Ser, por el autoconocimiento y la autoconsciencia, si vivo conectado con quien soy, con mis emociones y mis pensamientos y todas mis decisiones las tomo desde ahí, desde adentro… entonces empezaré a Hacer en función de mis habilidades, de mis cualidades, de lo que realmente hay en mí, de mi esencia… y podré desarrollar mis capacidades, compartir y dar aquello que soy, entonces comenzaré a Tener la vida que quiero, sintiéndome realizado, feliz y completo
Siempre en la vida hay un orden: Primero somos, después hacemos y luego tenemos.
-La ley del mínimo esfuerzo. Sí, has leído bien. Quizás esta idea no tiene una buena reputación y es lo contrario de lo que te han contado. El esfuerzo no existe en la naturaleza. Si todavía te estás esforzando en tu vida no estás en el sitio que tienes que estar
El principio de «hacer menos y lograr más»
En la ciencia védica, la filosofía milenaria de la India, este principio se conoce como el principio de economía de esfuerzo, o «hacer menos para lograr más«. Es la naturaleza de los bebés estar en dicha. Es la naturaleza del sol para brillar. Es la naturaleza de las estrellas brillar y brillar. Y es la naturaleza humana hacer que nuestros sueños se manifiesten en forma física, fácil y sin esfuerzo.
Lo que comúnmente se llama un «milagro» es en realidad una expresión de la ley del menor esfuerzo.
Se gasta el menor esfuerzo cuando tus acciones están motivadas por el amor, porque la naturaleza se mantiene unida por la energía del amor. Cuando buscas poder y control sobre otras personas, desperdicias energía. Cuando busca dinero solo para obtener beneficios personales, interrumpe el flujo de energía e interfiere con la expresión de la inteligencia de la naturaleza.
Cuando tus acciones están motivadas por el amor, no hay desperdicio de energía. Cuando tus acciones están motivadas por el amor, tu energía se multiplica y se acumula, y la energía excedente que reúnes y disfrutes se puede canalizar para crear todo lo que desees, incluida la riqueza ilimitada.
Dolores Picallo