Estamos diseñados para movernos. “El movimiento es vida, el movimiento es energía”.
La tecnología y los nuevos hábitos de consumo, que intentan hacernos más y más sedentarios están consiguiendo que nuestra energía descienda y paulatinamente nos apaguemos.
El cuerpo, biológicamente está diseñado para moverse. Si se pasa muchas horas al día sentado, con hábitos posturales inadecuados, bien porque el trabajo de oficina te impide moverte durante horas, o porque como consecuencia del desgaste laboral pasas horas en el sofá, la energía se estanca, la energía se apaga.
La primera reacción para la evolución es el movimiento. Es más, nuestros físicos definirán la materia como partículas de energía en movimiento. Todo lo que se mueve se adapta y evoluciona, lo que no se mueve termina por desaparecer.
Las cadenas musculares son tejidos de unión y continuidad que trabajan en coordinación para una función, y propagan las fuerzas organizadoras del cuerpo para el movimiento en una dirección y de plano determinada.
Las cadenas musculares se desarrollan por una actitud anti gravitacional.
Es imprescindible movernos a diario. Con andar, bailar, o hacer alguna actividad que implique movimiento durante veinte o veinticinco minutos diarios ya activas la energía en tu cuerpo.
El cuerpo siempre responde ante un estímulo. El cuerpo trabaja con información y a esta información van a responder los músculos y estos responden al S. nervioso, responden tensándose o debilitándose.
Si hablamos de Kinesiologia tenemos que hacerlo del S. Muscular porque este interviene en nuestras acciones y nuestras reacciones
Todas las funciones de nuestro cuerpo tienen una relación directa con el S. Muscular, están reguladas por los músculos. Algo tan imprescindible para la vida como comer o respirar las podemos llevar a cabo gracias a los músculos. Cualquier emoción o vivencia (stress) afecta al funcionamiento muscular y por tanto a nuestras funciones corporales
La musculatura pues, no estaría encargada sólo de provocar movimiento, sino que sería un espejo del subconsciente y como tal, nos daría una información profunda para conseguir que el cuerpo no se bloquee y lograr la autorregulación.
Para que, por ejemplo, podamos hacer un movimiento con una pierna o con otra parte del cuerpo, no basta con que cada músculo esté fuerte en sí. Debe de estar emitiendo una correcta información respecto a su posición y estado y debe de recibir una correcta información neurológica que le indique las fibras que debe activar y las que relajar.
Gracias a toda esta información que maneja y adapta el S. muscular en Kinesiologia se entabla un lenguaje con el cuerpo.
Estamos constantemente sometidos a estímulos, y el cuerpo siempre responde ante ellos. Se mueve con la información que está recibiendo: visual, auditiva, táctil, emocional, vibracional… y responde a estos estímulos cambiando el tono muscular. Estos cambios de tono muscular son lo que nos va a permitir entablar una forma de comunicarnos con el cuerpo, y con los diferentes test obtener información del estado de la persona y de posibles soluciones.