Todo el mundo que vemos y percibimos a través de nuestros sentidos es el reflejo del Espejo Cósmico.
Este Espejo Cósmico tiene el gran poder de darte lo que tu albergas en tus pensamientos, es bueno conocer que el solo sabe darte lo que tú mismo decretas a través de tus pensamientos, emociones y palabras.
Este espejo esta siempre frente a nosotros mostrándonos el mundo que creamos, invisible a los ojos físicos nos hacemos la idea que lo que vivimos y experimentamos tiene mucho que ver con todo lo que hacen los demás.
La energía universal es individual e intransferible, es decir tu energía te pertenece y está siempre volverá a ti, la de los demás no es tuya, así que lo mejor es dejar que cada uno se ocupe de la suya.
Si comprendes que la energía es individual, la de las demás personas no puede afectarte ni positivamente ni negativamente, simplemente porque no es tuya; nada te puede afectar más que tu propia energía, nada puede lastimarte ni amarte fuera de ti.
La energía se mueve y expresa sin el filtro de nuestra mente consciente, que indica que es bueno y malo para ti, no entiende si estás hablando de ti o de otro, todo lo que emites a través de tus pensamientos, emociones y palabras generan tu propia vibración, y esta vibración es lo que si comprende, lo que interpreta como decretos que tu lanzas al Universo y como un acto mágico el Espejo Cósmico te lo refleja, tú los has creado.
El Gran Espíritu de donde toda energía emana nos da esa posibilidad de crear el mundo que queremos y estamos aprendiendo como hacerlo, este Gran Espíritu es el Útero donde plantamos nuestros pensamientos, regados por las emociones y la palabra (creaciones) las multiplica y el Espejo Cósmico lo refleja.
Cuidemos primero los pensamientos que son los que alimentan las emociones y estas emociones articulan la forma en que te expresas a través de tus palabras.
Así que la palabra es como una varita mágica, que cuando la agitamos nos da lo que decretamos. Cada vez que nosotros activamos la palabra (generamos una vibración) esta intangible sustancia realiza sus efectos, tus palabras se plasman, solo hace falta una pequeña alineación para que sus efectos se manifiesten en tu vida y eso se llama orden o congruencia, es como una alineación entre lo se piensa, siente y se expresa.
Lo que sueñas, lo que sientes y lo que realmente eres, todo se manifiesta a través de la palabra. La palabra es la herramienta más poderosa que poseemos como seres humanos, es una herramienta mágica, genera la vibración, con la que crear el más bello sueño o puedes destruirlo todo a tu alrededor.
Tenemos este poder maravilloso. Aprender a desarrollarlo es la asignatura mas importante de la vida, todo lo demás llega por añadidura.
Dolores Picallo