
Las emociones no se pueden negar ni eliminar. Tanto las que nos hacen sentir bien como las que no forman parte del sistema emocional que nos distingue como humanos. (Esta es una de las partes que se abordan en el curso de kinesiología holística)
Dentro del trabajo emocional tenemos en cuenta que el síntoma o enfermedad nos está mostrando algo vivido en el pasado y aún activo en la persona que lo padece.
A través de la kinesiología podemos saber dónde están los bloqueos emocionales que alteran nuestro bienestar y encontrar la emoción vivida ante un suceso más o menos traumático, que se ha quedado grabado en alguna parte del cuerpo, la psique, el alma…y a través del testaje, crear un vínculo de comunicación con el inconsciente.
Abrir esta comunicación con el inconsciente nos da acceso a saber:
- Cuando ocurrió (edad)
- Con quién o con qué está relacionado (familia, trabajo, pareja, vivencia traumática…)
- Cómo afecta a nivel orgánico (donde está somatizando el cuerpo o sufriendo alguna alteración)
- Encontrar la terapia más adecuada al momento (regresión, puntos de regulación emocional, flores de Bach…)
- Desbloquear la emoción bloqueada a través de la terapia.